Creaciones eternas (una serie de tuits)

Creaciones Eternas (una serie de tuits)

Algunas reflexiones sobre la creación.

1

La soledad es, en esencia, la condición humana. Nunca he esperado que otros me ayuden a resolverla, porque sé que nadie puede hacerlo realmente por mí. Llevo más de veinte años solo, y he aprendido hace tiempo a entretenerme. Toda mi energía es autosuficiente. Las personas más libres y poderosas no son aquellas que nunca se sienten solas, sino las que abrazan la soledad y logran hacerse amigas de ella.

Claro que hay otro tipo de soledad, la que viene de las profundidades del universo, y esa no quiero volver a experimentarla jamás en mi vida. La experimenté solo una vez, y desde entonces, mi único deseo ha sido estar cerca de la gente, cada vez más cerca. Afortunadamente, sé que nunca volveré a encontrarme con un momento así; ese instante quedó grabado para siempre en una línea temporal específica, y para mí, también es una forma de eternidad.

2

Entre lo real y lo ilusorio, como un sueño, como una fantasía. Las señales eléctricas viajan a través de intrincadas y entrecruzadas vías neuronales. Cada vez que recordamos el pasado, a menudo alteramos ciertos recuerdos, y el cerebro se va remodelando gradualmente de forma imperceptible. En realidad, percibimos nuestra existencia pasada a través de los recuerdos. Siendo así, ¿nuestro yo del pasado realmente ha quedado fijado para siempre en la historia? Probablemente no; esos ‘yo’ del pasado, junto con el ‘yo’ del presente, respiran juntos en todos los espacios y dimensiones.

3

La lucha es eterna, la resistencia es eterna, y las dificultades también lo son. Por lo tanto, es completamente normal que los estados de ánimo fluctúen. Crecer también implica rupturas parciales y renacimientos. Solo la muerte o la inacción total pueden traer una paz duradera.

4

Siento que mi vida es un viaje en busca de la belleza: teorías definitivas maravillosas, personalidades encantadoras, paisajes hermosos, comida deliciosa… La belleza se encuentra en el instante y la eternidad, en lo ordinario y lo grandioso, en la realidad y la ilusión, en la bondad y la maldad, en la sumisión y la resistencia. Si no la encuentro de inmediato, entonces me esculpo a mí mismo, creo mis propias obras. Soy un observador, un apreciador y también un creador.

5

Una gran multitud se afana en transmitir su ADN biológico, mientras que un pequeño grupo desea transmitir el ADN de su alma. La creación es el camino para alcanzar la inmortalidad. Las obras perduran más que el cuerpo físico.